Por Jorge Salgado Rocha, Escritor, Poeta y Dr. en Antropología
Me he adentrado en los Salones del Cosmos y he de decir que no me he sentido defraudado. Al comienzo, tímidamente, abrumado por el título. Después ya con más confianza en la medida que esos salones resultaban muy familiares a mi espíritu. Y los fui recorriendo uno por uno, con cautela al principio, como quien se adentra en un bosque de estrellas y galaxias en donde el macrocosmos del universo se funde con el microcosmos de este espíritu semi-terrenal, semi -celestial, pero siempre sorprendente y asombroso que habita en los misteriosos e insondables mundos de lo posible, de lo creíble y también de lo absolutamente increíble, de la quimera y de lo onírico. Mundos que se entremezclan, se superponen , se alejan y se acercan con una fuerza gravitacional que le otorga la magia del amor, de los sentimientos mas puros y del nihilismo más extremo.
La tesis y la antítesis proyectándose en el alma humana, la imperfección intentando caminar hacia la perfección de lo posible, el Hades y la Luminosidad de lo Celestial, Oriente opuesto a Occidente, crisis y lisis, nadir y cenit. Lo oscuro y lo luminoso del espíritu humano, Icaro elevándose hasta fundir sus alas en Antu o Inti solares.
He aquí una Poetisa con mayúscula, llena de voces misteriosas, mística, profunda de parábolas, cuya voz está impregnada de melodías y rimas casi barrocas o neo barrocas, Gongorinas, a veces Lorquianas o Mistralianas, inevitablemente casi Nerudianas y Parrianas.
Una voz que se sumerge en el cosmos infinito, en los salones múltiples del espíritu, dentro de las abisales grutas del dolor y las profundas aguas del nihilismo Nitschiano, para renacer fortalecida en los brazos luminosos de la Efigie del Amor, “la que se niega al amor porque es mi misión amar y no ser nunca amada”. Pero la Efigie del Amor es también contradictoria como todo ser. La mujer de carne y hueso contradice a la mujer espiritual …”Como te quiero amor aquí en mi lecho y besarte hasta que mis labios se desvanezcan. Fundidos en tu piel como la espuma, como cuando muere una ola, entre la arena.”
Una Poetisa que sigue buscando el Vellocino de Oro, enunciando el destino del Poeta : “solo en los Salones del Cosmos se unen los poetas y cabalgan las estrellas en busca de lo perdido”. Este deambular por los Salones del Cosmos representa, pues, una Argosía poética, persiguiendo incansable la médula de la Vida : el Amor Infinito.
Llega entonces la impronta luminosa del Oriente, de donde nace y proviene la Luz, con un tinte Nerudiano “cada vez la brújula va girando al Oriente eterno, si para vivir lo vivido y he muerto en cada esquina , también he dejado mi vida en las veredas que cruzan mi existencia”….la misión sublime de llegar sola a la estrella del amor, el destino del poeta.
“Se entrega a cada estrella un invernadero donde los seres de luz se cultivan y danzan su fragua junto al canto celestial de las esferas.” Esto metafóricamente es también el perfeccionamiento espiritual, el desbaste de la piedra bruta recién extraída de la cantera de la vida, que es el ser humano en su paso por la tierra y que necesita ser trabajado para parir ese ser lleno de luz, de ternura, de amor por la Humanidad entera.
Asistimos así al nacimiento de ese Ser Nuevo , de ese ser que existirá en el futuro en los Salones del Cosmos pletórico de amor y de luz. Puro misticismo laico, libertario, perfeccionista. Esa también es la misión del Poeta: Profetizar ese Ser Superior, su verdadero nacimiento dentro de nosotros mismos. Porque nosotros tenemos algo de ángel y algo de demonio, semi-dioses y semi -demoníacos. Porque nos debatimos entre el bien y el mal, entre la compasión y la crueldad, entre la noche de los instintos y la claridad del racionamiento lógico, entre lo trágico del odio y la luminosidad del Amor.
Pero hay también en esta Poetisa un concepto profundo de igualdad social “Nadie es mayor o menor, cada uno toca la parte justa del firmamento” y la profundidad de este pensamiento abruma. Un llamado a la unidad cósmica de la raza humana instándolos a ser más justos, más perfectos … “Llamo a los pueblos hermanos a formar la era de los hombres pájaros, de los hombres libres, savia de la tierra amada que los vio nacer”.
La poesía de Patricia también nos trae una reminiscencia Parriana (Violeta) .Es la poetisa con esa simple pero profunda conciencia social que se expresa con solidaridad visceral con el que sufre: “ Verso a los hombres su libertad sublime, verso al pueblo que oprimido está, verso a su historia de melancolías, justicias que nunca se hicieron verdad”.
Patricia Tèllez Mellado nos trae este regalo poético que seguramente ha fraguado por años con sus manos de artesana terrena y celestial. Un regalo suntuoso que seguramente le ha costado mucho parir y nos lo trae para que lo disfrutemos, para que lo meditemos y para que ……..(¿por qué no? ) nos adentremos juntos en esa melodía cósmica y podamos hacer que nuestros espíritus vibren como en un gran Diapasón Universal compartiendo así, con agradecimiento, estos “Salones del Cosmos”.
Jorge Salgado Rocha
Dr. en Antropología, Poeta y Escritor.
Temuco a 23 días de Abril de 2012.